LA IGLESIA
Y LA BIBLIA

Pablo escribió a Timoteo:"...desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es Cristo Jesús..."(2Tim. 3,15)

Él hablaba del A. T. porque en su tiempo todavía no se había escrito todo el Nuevo Testamento. Jesús no escribió ningún libro. Si hubiera querido que la fe viniera por la lectura, Él nos lo hubiera dicho.

Si poder leer hubiera sido el requisito para la salvación, habrían sido muchos perdidos en la historia de la cristiandad, porque el 80% o más de la gente no sabía leer.

Jesús no mandó a sus discípulos a escribir algo, sino que les mandó a predicar la Buena Nueva.

Sucede asimismo que las sectas que tienen en cuenta la Biblia la separan de la Iglesia y la tradición. Olvidan que la Iglesia y la Biblia son inseparables, ya que antes de escribirse el N.T., ya existía la Iglesia que creía en la Palabra de Dios y la vivía. No hay que olvidar que durante los 20 o 30 primeros años no se escribió nada.

Por eso los católicos defendemos que la Biblia fue escrita "por la Iglesia y para la Iglesia" bajo la inspiración del Espíritu Santo. Antes de escribirse la Biblia se dio la Tradición y después de escrita también tenemos la tradición eclesiástica para interpretar, clarificar, explicar y conservar la Biblia con la asistencia del Espíritu Santo.

Ante esto, existen hoy autores católicos y protestantes que presentan la Biblia mediante diferentes tradiciones: evangé-lica, kerigmática o apostólica y eclesiástica o explicativa.

Existe mucha evidencia extra bíblica sobre la sucesión Apostólica. Los primeros miem-bros de la Iglesia, quienes personalmente conocieron a los Apóstoles, (o sea los Padres de la Iglesia) y fueron sus discípulos, enseñaron doctrinas definiti-vamente católicas.

El Espíritu Santo inspiró a Pablo y a los demás autores del N.T. a escribir para el bien de la Iglesia. Así empezó el proceso de la formación del canon.

Pero no hay que olvidar que no hay ninguna prueba de que en el N.T. todo esté detallado en cuándo y cómo Jesucristo quiso estructurar su Iglesia.

Primero coleccionaron las cartas de San Pablo en diferentes ciudades. Algunas cartas se perdieron como la carta a Laodicea mencionada en Colosenses 4,16.

Marción, en el año 110 d.C. rechazó el A.T. y todo lo que era "judío" en los demás escritos cristianos. Luego un hombre llamado Tacio trató de unir los distintos evangelios para que fuera un solo libro, pero no fue una idea aceptada por muchos.

En Antioquía, en el año 200 d.C. se usaba el evangelio que se llamaba Evangelio de Pedro mientras en otras ciudades del Medio Oriente rechazaban la Carta a los Hebreos.

En este tiempo, había muchos escritos falsos. Enemigos de la Iglesia trataron de sembrar confusión y promover herejías a través de los evangelios y epístolas falsas como por ej. el Evangelio de Tomás (promovido por los gnósticos), el Evangelio de María Magdalena, cartas de San Pablo no escritas verdaderamente por él.

La primera lista de libros compilados, el primer intento para decidir el canon, se llama la Lista Muratoriana que tenía los Cuatro Evangelios, Apocalipsis de Juan, pero omitía la Carta a los Hebreos y las Cartas de Pedro.

Durante los siguientes años, salieron otras listas diferentes, pero poco a poco, el E.S. guió a la Iglesia para discernir cuales libros debían ser aceptados. En el Concilio Romano, bajo la autoridad del Papa Dámaso (366-389 d.C.) aparece la primera lista de la Iglesia Universal. (Católica).

En el Concilio de Laodicea (363 d.C.) y en el Concilio de Hipona (393 d.C.) y de Cártago (397) decidieron los 27 libros que ahora tenemos (en este concilio encontramos en Canon No. 36 la lista de los 46 libros A. T. de la Biblia Católica). Esto ocurrió tres siglos después del nacimiento de Jesús.

La Biblia protestante acepta solamente 39 libros del A.T.

Así se desarrolló la Biblia. No cayó del cielo, sino que Dios respetó el proceso humano con todas sus fallas. Al fin y al cabo, si Jesús, que es la Palabra perfecta de Dios, era humano ¿porque la otra palabra de Dios (la Biblia) no lo podía ser también?

Los que piensan que antes de Martín Lutero no existían traducciones de la Biblia están equivocados. Antes de que él tradujera la Biblia en alemán, la Iglesia tenía la Biblia en 26 diferentes lenguas europeas y en ruso.

En todo el proceso de canonizar la lista de libros de N. T. entendemos mejor que fue la Biblia la que salió de la Iglesia y no la Iglesia de la Biblia. Por eso, verdaderamente no hay separación entre Biblia y Tradición. La Biblia forma parte de la Tradición de la Iglesia Católica.

Los libros no aceptados por los protestantes son Tobías, Judit, I de Macabeos, II de Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

NOTA

Este artículo fue escrito, en forma anónima, por especialistas en la Sagrada Escritura, y publicado en el Internet, para dar a conocer la verdad, tantas veces tergiversada, por quienes usan la Biblia sin conocerla o, todavía peor, con fines proselitistas o puramente mercuriales.

No estamos con esto condenando a quienes, de buena fe, pertenecen a grupos separados de la Iglesia Católica. Pero a ellos los invitamos a que profundicen en el conocimiento de la Biblia, para que descubran que la Verdad ha sido predicada y sostenida, únicamente, por la verdadera Iglesia fundada por Jesucristo.

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