LAS RELIGIONES MONOTEÍSTAS

De todas las religiones que han existido y existen en el mundo, solo tres podrían considerarse monoteístas, es decir, que creen en un solo Dios: Israel, el Cristianismo y el Islam.

Sin embargo, ¿podria decirse que las tres creen en el mismo Dios?

Al parecer sí, pero cuando las estudiamos más profundamente, nos damos cuenta de que hay grandes diferencias entre unas y otras.

Muy cierto que las tres alegan que su Dios es el mismo Creador de todo, y que fue el que se reveló a los hombres a través de los profetas.

Con todo, vemos que en la religión de Israel, cuyos seguidores, es decir, los judíos, recibieron la promesa de que Dios les enviaría un Ungido que completaría en ellos las promesas de los profetas, no aceptaron a Jesús como tal, y siguen aun esperando que algún dia llegue.

Podriamos decir que si bien los judíos se consideran unidos como pueblo, ya solo una parte practica su fe, asistiendo regularmente a las reuniones sagradas en las sinagogas, pues no han vuelto a tener un Templo donde ofrecer a Dios las ofrendas o sacrificios, como lo hicieron por muchos siglos, hasta que fue destruido por los romanos a finales del siglo I de nuestra era.

En cuanto al Cristianismo, sabemos que existe una gran división, con la mayor parte de los cristianos considerándose miembros de la Iglesia Católica, y otra parte dividida en diferentes grupos o sectas.

Se puede decir que los cristianos, en general, creen en el que consideran el Único y verdadero Dios, que se reveló en Jesús como Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Solo una ínfima parte de cristianos niega la Trinidad de Dios, por lo que no se puede afirmar que crean exactamente en el mismo Dios en el que creen la mayoría de los cristianos.

En cuanto al Islam, sabemos que los textos del Corán, escritos varios años después de la muerte de Mahoma, el fundador de dicha religión, tratan de hacer ver que se trata del mismo Dios en que creen judíos y cristianos, pero sus enseñanzas se apartan considerablemente de lo que creen judíos y cristianos, por lo que en verdad, por más que traten, no pueden convencer de que se trata del mismo.

Mahoma afirmó que toda la verdad le fue revelada directamente por el ángel Gabriel, en un período de tiempo que duró varios años. Sin embargo esas supuestas revelaciones las fue transmitiendo, poco a poco, a seguidores suyos, a cuya memoria confió lo que había recibido.

Fue solo despues de la muerte de Mahoma que los receptores de los mensajes pusieron por escrito lo que él les había transmitido, lo que da una idea de la falta de seguridad que cualquiera pueda tener sobre algo que, aparentando ser tan importante, fue confiado a la memoria de personas de las que nada sabemos.

De todos modos existe el Corán, que se supone que es, palabra por palabra, el mensaje del dios Alláh. Y en ellos se niega la Trinidad divina revelada por Jesús, a quien hace aparecer como un enviado de Alláh, que siempre fue fiel a su relación con El como uno de sus profetas, pero en modo alguno como un Hijo.

Por negar niega hasta la muerte de Jesús en una cruz y su posterior resurrección, por lo que reduce la figura de Cristo a la de un enviado inferior al propio Mahoma, quien, según él, fue el verdadero y más importante enviado de Alláh.

No podríamos los cristianos, por tanto, considerar a Alláh como el mismo Dios que nos fue revelado primero en el Antiguo Testamento, y luego como el Dios Uno y Trino del que Jesús forma parte como el Hijo, quien fue enviado por el Padre para, haciéndose uno de nosotros, realizar la redención, dándonos así la posibilidad de ser no solo criaturas sino "hijos de Dios".

En el Corán podemos ver la insistencia de negar la Trinidad, alegando que Alláh no tiene ningún asociado.

A manera de ejemplo veamos lo que se dice en la sura o capítulo 5:

5-116. Y cuando dijo Alláh: «¡Jesús, hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres: '¡Tomadnos a mí y a mi madre como a dioses, además de tomar a Alláh!'?». Dijo: «¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Tú eres Quien conoce a fondo las cosas ocultas.

5-117. No les he dicho más que lo que Tú me has ordenado: '¡Servid a Alláh, mi Señor y Señor vuestro!' Fui testigo de ellos mientras estuve entre ellos, pero, después de llamarme a Ti, fuiste Tú Quien les vigiló. Tú eres testigo de todo.

5-118. Si les castigas, son Tus siervos, Si les perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio». En estos pocos versículos o aleyas, como les llaman los musulmanes, podemos ver el lugar en que el Corán pone a Jesús.

Un cristiano que conoce el Evangelio puede enseguida darse cuenta de que esto es una soberana mentira sobre Jesús, pero para el que solo conoce el Corán pensará que Jesús fue un simple siervo de Alláh, y no el verdadero Hijo de Dios, que fue enviado por el Padre para salvar a toda la humanidad.

Esto demuestra que Alláh no es el Dios en el que creemos los cristianos, sino un falso dios que ya era adorado en la Meca, al que Mahoma eligió, quizás por ser el dios venerado por su familia, como el único dios que se debía considerar como tal.

De creer en Alláh como el verdadero y único "Dios", tendríamos que aceptar que somos nosotros, los cristianos, los que adoramos a un dios falso, pues no puede haber dos dioses que sean, al mismo tiempo, verdaderos. O es uno o el otro.

Y esto nos obliga a rechazar el falso dios Alláh, que si bien no fue una invención de Mahoma, ya era venerado desde antes en La Meca, el lugar de nacimiento del llamado Profeta, junto con cientos de deidades falsas, fue él quien lo elevó a la condición de único "Dios", para tratar de destruir el Cristianismo y arrebatarle la condición de única religión verdadera.

Trató de lograrlo a sangre y fuego. Y ahí están sus seguidores, que desde el principio han tratado de lograr lo que indica el Corán, destruir el Cristianismo para ponerse en su lugar.

Arnaldo Bazán