¿QUÉ ES LA VERDAD?


Quizás una de las más famosas preguntas de la historia fue aquella que dirigiera Poncio Pilato, el procurador romano de Judea, a quien era presentado ante él como un malhechor que hasta se hacía pasar por presunto rey de los judíos.

Jesús estaba diciendo: "Para esto naci, para esto vine al mundo, para ser testigo de la verdad. Todo hombre que está de parte de la verdad, escucha mi voz". Pilato, entonces, le preguntó: "¿Qué es la verdad?" (Juan 18,37-38).

Nunca dio Pilato tiempo a Jesús para que respondiera a esta pregunta, que quedó en suspenso, como para que cada uno la repitiera en el silencio de su corazón.

JESÚS Y LA VERDAD

Antes, en la Última Cena, Jesús había dicho a sus discípulos:"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Juan 14,6).

También, en conversación con sus discípulos, tiempo atrás, les había enseñado: "Ustedes serán mis verdadero discípulos si guardan siempre mi palabra. Entonces conocerán la Verdad, y la Verdad los hará libres" (Juan 8,31-32).

En varias ocasiones, al referirse al Espíritu Santo, lo llamara Jesús "el Espíritu de la Verdad" (ver Juan 14,17; 15,26;16,13).

De todo esto podemos sacar una conclusión: la Verdad absoluta, total, completa, está sólo en Dios. Los seres humanos NUNCA lograremos poseerla de esa forma, ya que tendremos siempre limitaciones que nos lo impiden.

Esa es la razón por la que vemos a los hombres divididos en tantas opiniones contradictorias y cuesta tantísimo trabajo poner de acuerdo siquiera a dos personas.

CLASES DE VERDAD

Todo tiene su verdad, el problema es la forma de percibirla. La verdad, al menos desde un punto de vista estrictamente material, es la identificación del objeto con la realidad. Es lo que llamaríamos la "verdad objetiva", que no puede ser más que una sola.

Donde entramos en conflicto es en lo que llamamos la "verdad subjetiva", que no depende tanto de la realidad misma como de la percepción que de ella tenga el sujeto. Si coinciden ambas verdades llegaríamos a poseer la verdad total sobre algo en particular.

Sin embargo, ¡qué difícil se nos hace llegar a ello! Esto explica que un mismo hecho, contado por distintos testigos, presente matices tan distintos. Cada uno estará diciendo "su" verdad, siempre que no se propongan engañar conscientemente.

A través de los tiempos han aparecido en el mundo ideas muy diversas. Los pensadores, los filósofos, los escritores y los científicos de todo género han expuesto sus ideas, teorías, hipótesis. Siempre hay quienes los siguen y quienes los rechazan,. Sólo es posible aceptar, en forma inequívoca, aquello que es evidente, como que dos y dos son cuatro. Pero las evidencias, en realidad, son pocas en este mundo.

Sale uno diciendo una cosa y de inmediato aparecen quienes la objetan y condenan. La crítica y la contra-critica es ejercida constantemente en el mundo, como demostración de que es muy difícil llegar a la verdad.

VIVIMOS EN CONFUSIÓN

Cristo se presenta a sí mismo como "la Verdad" porque, siendo Dios, la posee en su totalidad. Para El nada puede estar oculto y ve hasta lo más recóndito del corazón humano.

Nosotros, cuando leemos un periódico, por ejemplo, siempre pensamos que hay muchas cosas que no entendemos. Tratamos de leer entre líneas y sospechamos constantemente que nunca se nos dice la verdad total.

No es que con ello estemos pensando que los editores de los periódicos se proponen engañarnos abiertamente, sino que comprendemos que ellos mismos nunca tienen toda la verdad en sus manos.

Un gobernante habla y enseguida pensamos que muchas de las cosas que dice son pura demagogia. Hasta las cifras que presenta pensamos que son falseadas. Las estadísticas no reflejan, en realidad, sino una parte de la verdad.

No es raro encontrar a quienes se sienten poseídos de sí mismos y creen que tienen la verdad sin ningún género de dudas. Hablan pontificando, lo que les lleva, necesariamente, a decir muchísimos disparates.

Es muy cierto que la ciencia ha logrado desentrañar muchos misterios de la Naturaleza y que se ha podido avanzar grandemente en los conocimientos, pero se sabe que hay muchos campos en los que la ciencia tiene que conformarse con puras hipótesis, llegando a un punto en el que debe renunciar a toda investigación, pues le resulta imposible realizarla, al menos por el momento.

EL ESPÍRITU SANTO: GUÍA PARA CONOCER LA VERDAD

El hombre sólo puede encontrar la Verdad si se deja guiar por el Espíritu Santo, librándose previamente de engreimientos y falsas suposiciones. Nunca se puede partir de la base de que todo lo sabemos, sino de que no estamos seguros de que lo que sabemos sea la Verdad.

Es entonces cuando nos ponemos en actitud de humildad, tan necesaria al ignorante si quiere aprender. No hay peor ignorante que aquel que cree que lo sabe todo.

Si la Verdad Absoluta es Dios, sólo en nuestra unión con El nos aproximamos a la realidad. Nuestra fe en Jesús, Camino, Verdad y Vida nos pone en la verdadera senda para encontrar la luz y llegar a la Verdad.

Sólo el que la encuentra es capaz de romper las cadenas y elevarse hasta los más altos valores del espíritu humano.

Arbazan34@gmail.com


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