LA ATINADA CARTA
DE MIGUEL GUERRERO

Hoy cedemos el espacio del Tiro Rápido para recoger algunas de las atinadas consideraciones que sobre el ejercicio de la libertad de prensa, hace nuestro destacado colega periodista y acucioso historiador Miguel Guerrero en carta que dirige al director del matutino Hoy, Bienvenido Alvarez Vega.

"Los excesos, señala Miguel, son malos en cualquier actividad de la vida humana. Pero cuando incurren en ellos personas llamadas supuestamente a ser entes de moderación, creadores de opinión u orientadores como maestros y periodistas, se convierten en pecados capitales.

"De un tiempo a esta parte se ha venido perdiendo los frenos en algunos medios de comunicación electrónicos, con gente que no mide el alcance de sus comentarios ni las obscenidades de todo tipo que vociferan sin el menor recato y con un desprecio absoluto a las buenas costumbres.

"Esta falta de respeto al público plantea nuevamente el tema de la fijación de los límites de la responsabilidad de prensa, cuyo debate en mi opinión ha sido dilatada por los propios medios.

"Las palabrotas que se escuchan diariamente en programas de radio e incluso de televisión y las acusaciones y menciones peyorativas de personalidades de la vida pública y privada del país que sin justificación alguna son citadas con una frecuencia pasmosa, violando su derecho a la privacidad, desbordan todos los límites. La búsqueda de ratings y el afán de figuración están dejando atrás la responsabilidad que el uso de un micrófono y un espacio televisivo exigen.

"La experiencia nacional enseña que la defensa de la libertad de prensa demanda de una vigilia permanente. Creer que el peligro solo proviene de la vocación arbitraria del gobierno es una miopía. El uso irresponsable de la libertad es tan nefasto como la represión que tan frecuentemente se ejerce sobre ella".

Lamentablemente la limitación de espacio nos impide acoger en su totalidad esta importante carta de Miguel Guerrero, cuyo contenido suscribimos enteramente.

No se trata en modo alguno de poner límites a la libertad de expresión a través de medidas restrictivas. Tal como señala la carta, son los propios medios y somos los mismos comunicadores los que tenemos que fijar esos límites ajustando nuestro comportamiento profesional al más estricto apego a la ética y al uso responsable de los espacios que ocupamos.

Fabular, afirmar sin pruebas, prejuiciar, descalificar, insultar, vociferar improperios no otorga razón. Son las ideas, la argumentación, los hechos comprobados los elementos básicos de un ejercicio sano y responsable de la comunicación.

Apegarse a esos principios es lo que a nuestro criterio constituye un desempeño ético y responsable de la libertad de expresión.

TELEDEBATE. "teledebate@hotmail.com"

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