TEMAS PARA HOY

EL AMOR PREVALECE SOBRE EL ODIO

ARNALDO BAZÁN

Torres

No hay en el mundo un solo corazón limpio de odio, que no recuerde, con dolor, las famosas torres gemelas envueltas en las llamas del odio suicida y terrorista.

Con mucha mayor razón todos los que amamos nuestro país, los Estados Unidos, recordamos aquella tragedia, y se nos enciende la sangre al pensar que unos cuantos facinerosos se sintieron obligados a hacer tan inmenso daño por servir a quien consideran su Dios.

Ese, desde luego, no es el Dios que se nos reveló en la persona de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

De Jesús sólo hemos aprendido a AMAR. Y ese amor debe llegar incluso a nuestros enemigos, aún cuando no descartemos el derecho a defendernos de aquellos que nos odian y desean nuestro mal.

Algo que quizás pocos recuerden es que, entre las ruinas de lo que fueron las torres gemelas del World Trade Center, apareció una cruz, sobreviviente de la destrucción ocasionada por aquel perverso proyecto equivalente a una declaración de guerra.

Cruz

Allí fue encontrada como un simbolo de que la cruz puede más que la maldad y que el amor prevalece sobre el odio.

Jesús nos enseñó que no podemos odiar. El quinto mandamiento nos prohíbe matar. El dijo:

"Amen a sus enemigos, hagan bien a los que los odien, bendigan a los que los maldigan, rueguen por los que los difamen" (Lucas 6,27-29).

Toda la doctrina de Cristo va dirigida a salvar al mundo del peor enemigo que tiene el ser humano: él mismo.

Todos alguna vez hemos cometido el pecado de odiar en nombre de Dios. También entre los cristianos ha existido ese odio insano que nos ha separado en mil pedazos, creyendo que los que no creen como nosotros son nuestros enemigos y no merecen vivir.

Pero sólo volviendo a los verdaderos principios del Evangelio podremos salvar el mundo, amenazado hoy con una devastación total, por culpa del odio insensato de quienes pretenden someternos y convertirnos en esclavos.

Que la cruz que apareció entre las ruinas nos recuerde las palabras de nuestro Salvador:

"Les digo a ustedes, amigos míos: No teman a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Les mostraré a quién deben temer: teman a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, se lo repito: teman a ése" (Lucas 12,4-5).

Los cristianos no podemos responder al odio con odio. El amor a los enemigos no significa dejarnos matar por ellos, sino que, incluso al defendernos, lo hagamos únicamente para eso, pues si nos sentimos con derecho a causar daño es porque ya tenemos el corazón corrompido por el odio.

Dice es apóstol san Juan en su primera Carta:

"Todo el que odia a su hermano es un asesino; y ustedes saben que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él" (3,15).

Que los que nos odian sepan que nos defenderemos, pero que no esperen de nosotros que hagamos lo mismo que ellos. El cristianismo no se propaga con violencia, sino con amor. Ahí está el principio de la libertad y la democracia: el respeto al otro, sin imponerle a la fuerza a nadie lo que creamos que es lo mejor, sino dejando que cada uno decida por sí mismo seguir el camino que conduce a la eterna salvación.

Que el mejor homenaje a los caídos en aquel fatídico 11 de Septiembre de 2001 sea nuestro compromiso a defender la libertad y la democracia. Y esto sólo puede hacerse poniendo en práctica los valores que hemos aprendido del Evangelio.

No en vano decimos que "confiamos en Dios", (In God we trust), y que somos un país "bajo la tutela de Dios",("under God") que es lo que proclamamos la inmensa mayoría en esta nuestra amada nación.

¡Que Dios salve a América! ¡Que Dios nos bendiga a todos!

(NOTA: Los bomberos de New York, viendo en la cruz que había aparecido entre las ruinas un símbolo de esperanza, la recogieron y colocaron con sumo respeto en un lugar destacado, siendo bendecida por un sacerdote franciscano, capellán del cuerpo de bomberos, y saludada por todos ellos, como podemos ver en las fotos siguientes:)

Cruz 3
Cruz 1
Cruz 2

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